Epidemiología y COVID-19

Este post hace un breve resumen del artículo liberado por el instituto independiente de investigación holandés KWR, una entidad formada en 2008 y especializada en el ciclo integral del agua. El artículo trata sobre los avances en el análisis de las aguas residuales en pos de la detección del COVID-19 y su posterior implicación en el seguimiento epidemiológico.

En este interesante artículo se pone a disposición de la comunidad un estudio preliminar, comprendido entre el 6 de febrero y 15 de marzo de este año, sobre la presencia del Coronavirus COVID-19 en las aguas residuales en Holanda, ya que durante estas fechas apareció el primer infectado en el país.

La interpretación de los resultados

Más allá de los los métodos llevados a cabo, que podéis consultar en su versión en inglés al final de este post, se llegó a las siguientes conclusiones preliminares:

  • Los resultados indican que el SARS-CoV-2 está presente en las aguas residuales.
  • El SARS-CoV-2 no se encontró en los efluentes, es decir, en las aguas depuradas después de ser tratadas en las EDAR.
  • El método no es todavía cuantitativo, pero se basa en la mayor o menor fuerza de la señal. La concentración del virus en las aguas residuales parece baja.
  • La estimación es que el riesgo de que los empleados de las EDAR se contagien de COVID-19 a través del contacto con las aguas residuales (aerosoles) es muy bajo.
  • En KWR piensan que el análisis del SARS-CoV-2 en las aguas residuales puede ser usado como una herramienta para medir la circulación del virus en una población (por ejemplo, una ciudad o un municipio más pequeño). Si podemos justificar y validar más este método, el sector del agua tendrá una herramienta que proporcionará información adicional valiosa sobre la propagación del virus en la población.

Llegados a este último punto, creo que es de lectura obligatoria el artículo escrito por el Grupo de Investigación ICRATech sobre la Sociología Basada en el Análisis de Aguas Residuales. No hay duda de que están trabajando sobre un tema crítico de cara a una próxima aplicación en el campo de la Epidemiología.

BIBLIOGRAFÍA

What we learn about the Corona virus through waste water research

WASH – Agua, Saneamiento e Higiene

WASH es el acrónimo de «Water, Sanitation & Hygiene». Según Naciones Unidas: «El acceso universal, asequible y sostenible al agua, el saneamiento y la higiene es una cuestión clave de salud pública en el marco del desarrollo internacional y es el centro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (SDG6 o SDG 6), uno de los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015. Éste tiene por objeto lograr que el agua y el saneamiento sean equitativos y accesibles para todos, especialmente para mujeres y niños».

Estos días en los cuales estamos viendo que una de las medidas fundamentales en la prevención de la propagación del virus COVID-19 es lavarse las manos, quería hablaros de estos tres conceptos interrelacionados entre sí, y que conforman el concepto anteriormente denominado como WASH. Y es que sin un buen sistema de saneamiento (inodoros con sus respectivas redes de alcantarillado y depuración de aguas residuales) las aguas superficiales y subterráneas acaban contaminadas, a la vez que sin agua limpia no puede haber higiene para lavarse las manos.

Agua

El primer objetivo es tener la cantidad de agua suficiente para después mantenerla segura, esto es, libre de contaminación para poder consumirla como agua de boca y para aseo. Y qué volumen se considera hoy en día que haría falta para cubrir las necesidades básicas por habitante? Pues según la OMS alrededor de unos 100 litros/persona y día. Como ejemplo os pongo un par de gráficos.

Este es de la International Water Association, con datos de 2012:

Fuente: IWA 2014

Desconozco a qué se debe el elevadísimo consumo de Milán (incluso por encima de la media de EEUU, uno de los mayores consumidores per cápita del planeta), pero por el resto se puede apreciar que varias ciudades españolas tienen un consumo bastante ajustado, aunque faltaría comparar con otras ciudades de la zona sur de Europa para ver si estamos «en la media».

Este otro del Third World Centre for Water Management es de 2017:

Este otro gráfico complementa el anterior para hacerse una ligera idea del consumo en varias ciudades del planeta. Para sacar conclusiones nos faltarían muchos más datos, más diversos y con su evolución en períodos de tiempo. Si queréis entreteneros os dejo un link.

Saneamiento

Aquí la defecación al aire libre (se calcula que la practican alrededor de 1000 millones de personas alrededor de todo el planeta, la mayoría en áreas rurales y pobres) es el mayor problema por lo que respecta a la mejora en el saneamiento y en lo que la salud se refiere. Hay un consenso entre las partes implicadas de que el acceso a inodoros debe ir acompañado de un cambio de hábitos para erradicar esta mala praxis que lleva asociadas varias enfermedades como el cólera, tifus, etc. Aún así, el marketing o los mensajes al uso no suelen funcionar en estos casos, por lo que se ha visto que recurrir a los líderes de las comunidades para mejorar la implementación de programas de saneamiento e higiene es mucho más efectivo.

Fuente: Sierra Club

Higiene

Last but not least, vuelvo al inicio de este post cuando hablaba del lavado de manos como medida preventiva principal para combatir las enfermedades infecciosas pero… qué hacer cuando no se dispone de agua limpia o no existen las condiciones mínimas para dotarse de un buen sistema de saneamiento? Ahí vemos de forma clara que una cosa no puede ser sin la otra y me lleva a valorar lo que ya tenemos en nuestros hogares y tanta falta hace en otros.

Enlaces